Desde el principio de los tiempos, desde que el hombre empezó a hacerse preguntas, siempre andó buscando culpables, por la lluvia, por la sequía, por la luz, por la oscuridad, por lo bueno y por lo malo, alguien o algo podría estar contento o enfadado con sus acciones y en tal caso podría ser bendecido o castigado. Ese ente superior, al cual se amaba y temía a partes iguales, era quien dictaminaba todas las reglas y normas para la convivencia, promulgaba leyes por las que se regían, imponía los castigos en caso de incumplimiento de todo lo anterior, pero ese ser todopoderoso, señor de todas las cosas creador y dador de vida, tenía como único defecto que nadie podía verlo, invisible a los ojos de casi todos los mortales, excepción de una elitista minoría que era capaz de interpretar las señales, soñaban con las deidades, sentían, veían y hablaban con el ser supremo y eran el vínculo de lo celestial en la tierra, hombres con poder divino, incontestables e intocables, su única misión era convencer a la mayoría de la existencia de su Dios o en su defecto convertir a la fé al patriarca de la familia, al líder de la tribu, al gobernante de la nación o del imperio, así, unir también los poderes fácticos, al amparo del miedo o el conformismo y pobre de aquel que sea culpable de infiel, podría ser condenado a muerte por ser considerado hereje. Tras siglos de convivencia de la cultura popular con la autarquía religiosa da como resultado la reconversión de fiestas paganas en fiestas religiosas y las fiestas religiosas en verbenas, tan interiorizada está la una en la otra que ha transgredido las fronteras del refranero, de los dichos y las expresiones coloquiales. Después de todo lo expuesto solo me queda una cosa que decir, viva la virgen de Guadalupe y la virgen de la estrella, viva santiaguillo y viva la virgen de la cabeza, porque pareciese que con lo dicho uno cree que no, pero ¿y si sí?
miércoles, 21 de mayo de 2025
Agnóstico
sábado, 29 de marzo de 2025
Miguel Hernández 2.0
Aceituneros del pio pio,
Nacidos entre terrones,
Lágrimas, sudor y frío.
La vida no da titulos,
Avocados al olvido,
No te nombran propietario,
De estos sagrados olivos.
El trabajo os hará libres,
Mantra del capitalismo,
Dicen los que nunca vieron,
estos troncos retorcidos.
Luchadores urbanitas,
Parece que os han dormido,
Aceituneros de ciudad,
Contradicción sin sentido.
Jaén levantate brava,
Lucha por lo que has perdido
Por tu identidad de pueblo
Que afronta un futuro unido.
martes, 18 de marzo de 2025
Critica a la política
De viejos ríos sin agua,
Viejas voces de otros tiempos,
Vieja juventud sin alma.
Derechos preconcebidos,
Libertades heredadas,
Sin trabajo no hay futuro,
Si no te esfuerzas no ganas.
Lobos cuidando rebaños,
Manipulando las masas,
despreocupadas ovejas
Desprovistas de su lana.
Buitres buscando carroña,
Sanguinarias alimañas,
Aún sedientas por el poder,
Que del pobre pueblo emana.
Anunciando el holocausto,
Escupen sapos y ranas,
Pregonan medias verdades,
Con mentiras y patrañas.
Supuestas conspiraciones,
Todo el mundo nos engaña,
Es el caballo de troya
De esta maldita calaña.
Enarbolando banderas
En desfiles de máscaras,
Ahuyentando los demonios,
Con escopetas y espadas.
viernes, 21 de febrero de 2025
Los nombres del guerrero
Los nombres del guerrero
Muchos nombres tiene lo de ahí abajo,
La conocida como flauta de Bartolo,
Aquella que tenía un agujero solo,
Sin preámbulos y sin coger ningún atajo,
sabemos la edad por rigidez y tamaño,
Pistolin, pilila, pito, polla, badajo,
Pepino, garrote, berenjena, colgajo
Y es que no respeta el paso de los años.
Prefiere antes agujero que mano
Allí donde echar el escupitajo,
Donde mojar el churro o el andrajo.
No es ordinario, es humano
A su ritmo, ni deprisa ni despacio
Perinola, salchicha, pinga, cola o falo,
Pene, verga, picha, pijo del carajo,
Cubrir todo hueco, llenar todo el espacio.
Algo se habrá quedado en el tintero
Ponle el nombre que quieras si te hace ilusión,
a estas cosas hay que echarle imaginación,
Nunca se trató de llegar el primero.
Malas noticias
Se pusieron inquietos, yo los vi. Pasaron por todos los rincones de la estancia. Todo empezó cuando ella entró en la sala, pero cuando dijo lo que tenía que decir, saltaron por la ventana, por la ventana que daba al jardín.
Mientras tanto, yo me quedé allí, en medio de la sala, desconcertado, sin entender qué había sucedido. Todo pareció quedarse mudo, el tiempo se detuvo y, por la espalda, me recorrió un escalofrío.
La dama que causó tal revuelo, ella que entró en la sala sin ser invitada, por nombre tiene la peor de las noticias. Ellos, que saltaron por la ventana, los que corrían como pollos sin cabeza por el jardín, eran mi ilusión, mis esperanzas y mis ganas de vivir.
La puerta de la estancia quedó entreabierta y, tras la peor de las noticias, entraron sigilosamente la congoja, el llanto, la incredulidad, la lástima y la pena. Formaron un corrillo: no hablan, pero no callan. Susurran, chismorrean, comentan y señalan.
Se creen que no las oigo, aunque lo hagan a mis espaldas. Sé que los que por el jardín andan corriendo terminarán por regresar, pero ya nada volverá a ser igual.
Vagabundo
Tu y yo
Piel contra piel
Susurrando palabras de amor eterno
Miradas lascivas y furtivas
Llenas de deseo
Una sonrisa, unas caricias
Un sincero té quiero
Mis manos temblorosas
Hacen estremecer tu cuerpo
No es necesario saber volar
Para tocar el cielo
Lupanar de frías sedas
Y caliente terciopelo
Tengo la imperiosa necesidad
De morirme dentro
Y de regresar allí
Donde dejé mi último beso






